¿Yo soy el Rey?

Motivo de consulta por parte de mis pacientes encontramos expresiones como: "Mi hijo no me hace caso", "Si uno no le da lo que quiere empieza con la pataleta", "Ya en la casa no lo soportamos", "Mi hijo se gasta un genio!", "Ya no se le puede decir nada porque de una vez se pone de mal genio!", "Doctor es sólo lo que él quiere", "No le gusta compartir etc..." motivos de consulta que a diario llenan las historias clínicas; me hacen pensar que está pasando al interior de las estructuras de familia?, cómo están las relaciones entre los miembros y en especial cómo está la relación entre padres e hijos?.

La transformación de la familia, en cuanto su sistema o funcionamiento, pueda estar dando explicaciones cómo los hijos de hoy violan el orden del amor (Son las leyes básicas que rigen los sistemas humanos, son las leyes naturales que tienden a generar orden en las relaciones. El amor fluye a través de sus miembros), donde la visión antropológica que establece que Yo soy el grande y tú eres el pequeño, Yo soy tu padre y tú eres mi hijo, hacen que los límites y normas al interior de la familia no existan, familias con gran tensión emocional en la relación padre e hijos. Si lo abordamos desde el punto de vista espiritual el creador le decía a su pueblo (Israel) Yo soy tu Dios y tú eres mi pueblo!, pero el pueblo no entendía y entraba en desobediencia y venía los holocaustos, el pueblo (hijos) creía, que Dios estaba al servicio de ellos y no ellos al servicio de Dios.

Cuando uno agrade este principio, y más aún cuando va en aumento el madre solterísimo, la ausencia del padre como figura de seguridad y celador de la norma, se fundamenta la explicación del por qué hoy los hijos se convierten en el rey y los padres pasan a ser príncipes o subordinados al servicio de su majestad el gran rey del hogar. (El hijo).

sndrome-del-emperador-241x300

La figura del padre es vital y fundamental, necesitamos padres con carácter, padres con la función de ser límite para los hijos, padres que generen respeto y horra por parte de los hijos. El papá es el guardián del castillo, y su responsabilidad recae en lo que deja entrar al interior de la familia.

Cuando los hijos no asimilan el orden del amor, relacionado en entender que mi papá y mi mamá son significado de honra, entran en desobediencia y hacen un sabotaje emocional constante a las normas y por consiguiente no saben de límites, las decisiones de los padres no son acatadas, hijos desafiantes ante las figuras de autoridad.

Sí nuestros hijos se atreven agredir físicamente alguno de los padres, maltratando verbal y emocionalmente, menos van a respetar la norma y la autoridad a nivel de ciudad y de país. En el sistema de creencias de los hijos está el pensamiento que se asume como certeza y es "hago lo que quiero, hago lo que deseó y no pasa nada".

Una sociedad donde No se reconocen las figuras de autoridad, donde la figura del policía, del agente de tránsito, el profesor, las propias normas de convivencia, el código de transito no es aplicado, debido a la falta de reconocimiento por parte de los hijos en entender que el padre es una figura sagrada de amor y respeto, y esté desde la honra es inviolable y no puede ser excluido en su posición y rol dentro de la familia.

Si queremos que nuestros hijos se conviertan rápidamente en el gran rey de la familia, déjelo hacer lo que quiera y en especial celebremos su indisciplina, continúen los padres enfrentados entre sí buscando responsables: "es que el problema es suyo porque Ud. le permite todo", dejemos de lanzar acusaciones entre los padres y reconozcamos que la crianza es de dos y no de una sola persona, recuerda que en la ausencia del gato los ratones hacen fiesta. Continuemos complaciendo en todo lo que los hijos pidan (iPad, tableta, móviles de alta gama, play station, todas las formas de princesas que hay en el mercado, ropa de marca, etc...). El exceso de complacencias se traduce en la manera como los padres quieren bajar el sentimiento de culpa ante la crianza.

Hijos que entienden la inseguridad, la culpa y marcadamente el miedo, y en especial al observar muy bien a los padres cuando no ven unanimidad frente a la crianza, donde los padres separados no se entienden ni en su educación, hijos que castigan permanentemente a su madre porque no le dio una figura masculina de padre, hacen que hoy en día los hijos se conviertan en el gran REY y los padres pasan a un según plano al servicio de su excelencia.

 

Por Carlos Mauricio Peñalosa Pedrosa
Psicólogo - Coach

 

 
< Volver
CONTACTENOS